Bratt
Esto era lo que me faltaba...
Con cara seria y expresión fría, miro a la mestiza frente a mí, quien me observa como si quisiera acabar con mi existencia, y resoplo fastidiado porque de verdad no estoy de humor para esto.
—Necesito una explicación de tu parte, amorcito —demanda, como si de verdad ella tiene algún derecho sobre mí.
—¿Explicación de qué, Margot? —pregunto con hastío y voz quejona.
—¿Ahora te harás el imbécil? —Sube el tono y se me acerca, al instante, el olor a alcohol inund