Serena
¡Más idiota imposible!
¿Cómo es que carezco de tacto para dar tremenda noticia?
—¡¿Qué diablos?! —espeta Taís con tono alterado—. Serena, con eso no se juega.
—¿Fue Bratt quien te dijo que nos asustaras así? —pregunta mamá atolondrada aún.
—No es una broma, me casaré con Bratt. Por cierto, Taís, ¿qué haces aquí tan temprano?
Ellas me miran con recelo, supongo que es por la forma tan desinteresada en la que trato el tema.
—No es una maldita broma... —razona Taís mientras estudia cada uno