-...
-Está en coma.
Intervino Igor.
-Lo siento.
-Descuida, tenemos la esperanza de que algún día despierte, no lleva mucho tiempo en ese estado.
Unos meses.
-Entonces... ¿Nuestra ardua tarea será cuidar de él?
-Diste en el clavo.
¿Crees que puedas hacerlo?
-Claro que sí.
Hanna estaba convencida de que podría con el trabajo y tanto Sofía como Igor asistieron de acuerdo.
-Ven, te mostraré tu habitación.
-Gracias...
Sofía tomó la mano de Hanna y la llevó afuera de la habitación en la que descansab