Partimos a la oficina en el auto de Nathan.
Esta era la primera vez desde que teníamos sexo que yo había permitido que Nathan fuera más atento y cariñoso conmigo, me sentía especialmente apreciada y cuidada por un hombre que estaba siendo honesto conmigo.
Quería sexo y nada más. Sin presiones, sin compromisos.
Mientras él conducía y yo pensaba en mil cosas diferentes mi teléfono sonó.
Salí de mis pensamientos y respondí.
*
-Bueno...
-Alicia... Soy yo, Keneth.
Escuchar esa voz y ese nombre