-¿Qué sucede? ¿Por qué me miran así?
-Ja ja ja. ¿Y todavía preguntas? Sofía, estás ruborizada.
-...
Ante la respuesta de Azura Sofía sonrió aún más ruborizada. Después añadió.
-Entonces profesor. ¿Puedo firmar?
-Claro.
Edward salió de sus pensamientos, Sofía firmó la autorización y llenó el formulario, lo entregó a Edward y luego preguntó.
-Casi lo olvido... Mi esposo quiere saber si podrían acompañarnos un par de guardaespaldas, acompañarme...
-¡¿Qué?!
Los ojos de Azura se abrieron.
-¿Guar