Capítulo 37: Lo arruiné.
Mientras Sofía lloraba mares en su habitación Michael llegó a su oficina con cara de pocos amigos, saludó a la secretaria y le ordenó lo de siempre.
-Buenos días Alicia, por favor, no me pases llamadas, no estoy de humor para responderlas.
-Sí señor, sólo una cosa...
Levantó una ceja y la miró con fastidio antes de hablar.
-Dime...
-El señor Nathan llegó y está esperándolo en su oficina señor.
-¿Nathan?
¿Sin avisar?
-Sí señor.
-Gracias Alicia, haz que nos suban café y por favor mantén a Justin