-Pero, ¿de qué demonios estás hablando? No entiendo nada.
(¿Otro contrato? Está es mi oportunidad... Pero, ¿qué es eso de pedírselo a mi puta?)
-¿A qué te refieres con mi puta?
-¿Ah no sabes?
Inmediatamente corrió al armario, tomó la camisa con la mancha de labial en el cuello, (la había guardado desde que la encontró para enfrentarlo en algún momento) y se la aventó en la cara.
Michael no sabía que decir, ni siquiera recordaba cuando había usado esa camisa, menos que tuviera un beso