Notando el desconcierto de su esposo Sofía se apresuró a aclarar todo, lo último que quería era que el malinterpretara su pesadilla y discutieran.
-¿Amor?
Sólo fue una pesadilla, ya te la he contado para que algo así no ocurra.
¿Estás bien?
¿Por qué no dices nada?
-Lo siento Sofía, es que...
Debo preguntar...
¿Aún piensas en tu ex?
-Claro que no, ni siquiera sé por qué apareció en mi sueño. Te lo juro que no.
Yo... Mírame, créeme no pienso en él. En el sueño yo te esperaba a ti y por eso me as