Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche era silenciosa, la granja dormida bajo la luz pálida de la luna que atravesaba las cortinas. El reloj marcó justo después de la medianoche cuando Lila se despertó, sin saber exactamente por qué. Tal vez fue el calor del cuerpo a su lado, o tal vez ese deseo insaciable que parecía no descansar nunca.
Se volvió lentamente y encontró a Taylo







