Mundo ficciónIniciar sesiónLila Montgomery
Diablo disminuye el paso a medida que nos acercamos al establo, y mi corazón parece seguir el ritmo, acelerándose aún más cada segundo. El mundo que nos rodea se empaña: ya no oigo el sonido de los pájaros ni la risa de Catalina delante con Mauricio. Todo lo que existe es el calor del cuerpo de Taylor, la presión firme de su mano







