Mundo ficciónIniciar sesiónEl camino de regreso a la casa fue lento, casi perezoso, como si ninguno de los dos tuviera prisa por romper el encanto que todavía los envolvía.
Lila iba acomodada delante de Taylor sobre el lomo de Diablo, con el cuerpo encajado entre los fuertes brazos de él, que sujetaban las riendas con firmeza. A cada balanceo del caballo, Taylor se inclinaba, acercando los labios a su cuello







