Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche seguía avanzando mientras la música sertaneja envolvía el ambiente, y Amanda continuaba con los ojos clavados en la pareja. Hacía girar el popote dentro de la caipiriña, mientras sus labios teñidos de rojo se curvaban en una sonrisa cuidadosamente calculada.
—Qué curioso... —dijo, con la voz lo bastante alta para que todos la escucharan—. Nu







