Hanna Becker
New York
Devin se soltó de mi mano y se levantó del pasto, al oír la voz de su padre. Una vez que se puso de pie, me dio la mano para ayudarme a levantarme del pasto, yo la tomé y me puse de pie. Tomados de la mano, caminamos a dónde estaba mi suegro, quién al vernos hizo una enorme sonrisa, cuando caminábamos hasta llegar a él.
–Hola, buenas noches papá – Le dijo Devin – Ella es Hanna, mi esposa.
–Hola, bella dama – El señor, me abrazó – Bienvenida a la familia, soy Henry Becker a