Lo que Alaric Destruyó.
Durante varios segundos nadie se mueve, nadie dice nada.
La oficina parece congelada en el tiempo.
El vidrio roto sobre el suelo, los documentos esparcidos, el monitor destruido, y Alaric de pie en medio de todo.
Respirando como si acabara de correr kilómetros, como si hubiera peleado contra algo que nadie más podía ver.
—Alaric.
Mi voz sale más baja de lo que esperaba.
Él no responde, no gira, no hace nada y eso me preocupa más porque Alaric siempre responde, siempre tiene una respuesta, siemp