La Fotografía.
Selene está con su padre.
Las palabras permanecen suspendidas en el aire, inmóviles, imposibles, por un segundo nadie reacciona. Nadie parece capaz de hacerlo.
—¿Está segura? —pregunta Herrera.
La recepcionista asiente.
—Sí.
—¿Los vio salir?
—No personalmente, pero quedó registrado.
Mi corazón late tan fuerte que apenas escucho el resto. Porque si Selene salió con su padre... entonces una de dos cosas es cierta: fue por voluntad propia o algo la obligó, y ninguna de las dos opciones me gusta.
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