AURORA
Me quedé frente al espejo más tiempo del necesario, mirándome fijamente como si de repente me diera respuestas. Me temblaban un poco las manos y no dejaba de frotármelas, intentando tranquilizarme. Hoy importaba. Sentía que todo dependía de cómo transcurriera el día, y solo eso me oprimía el pecho.
Ensayaba mentalmente lo que le iba a decir a mi tía. Primero los cumplidos. Quizás una broma, algo ligero. Luego los halagos. A la tía Lila le gustaba el respeto. Le gustaba la disciplina. Le gustaba el control. Yo había crecido sabiéndolo, viviendo bajo su techo, viéndola comportarse como si el mundo no le debiera nada y ella aún menos.
"No será fácil", me susurré, ajustándome la ropa de nuevo. "Nunca lo es".
Intenté sonreír en el espejo. Parecía falso. Lo dejé caer al instante.
En cuanto salí de mi habitación, me topé con Eleanor. Literalmente. Casi chocamos, y apenas logré estabilizarme antes de retroceder un paso. Parecía que acababa de llegar de un lugar importante, con el rostr