Catherine
-Señora- llamaba Rita desde hace rato a la puerta
-Pasa Rita- dije sentándome en el extremo de la cama con la cabeza dolorosa.
-Buenos días señora. El señor Mathew la espera en su despecho.
Cada vez que me citaba en su despacho no era para algo bueno. En verdad no quería ir, no quería escuchar sus reclamos o reproches, pero no me quedaba más que aceptar.
-Enseguida bajo- con estas palabras Rita asintió y salió de la habitación
Miré mi tobillo lesionado y recordé la noche de ayer en la