Sí, era mi cumpleaños y lo había olvidado. Oficialmente tengo veinte años. James me miró algo divertido olvidando por completo lo que me había contado hace segundos, y sin que yo lo haya notado sacó una cajita que tenía oculta atrás en su espalda.
Intenté no sonreír pero me fue imposible, es decir, ¿A quién no le gustan los regalos?.
- Espero que te guste -me la tendió-
Con cuidado desaté el listón dorado y la abrí encontrándome con un collar de lo que parecía ser oro rosa, tenía un dije con la