Suspiré pesadamente, de todas las personas tenía que haber sido él.
- Creo que debería llevarte con tu esposo
- ¡No!
Me arrepentí a penas había dejado que eso salga de mi boca. Alzó una ceja y me miró malicioso.
- ¿Por qué? ¿Se pelearon?
- Sí -mentí a medias-
- ¿Puedo saber por qué?
- Es sólo algo que no te incumbe
Aunque intenté no sonar grosera, no pude evitarlo. Me abracé intentando tomar calor, la noche era demasiado fría. Mi teléfono sonó una vez más y esta vez decidí apagarlo, era demasia