Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Lauren volvió a la habitación encontró a Paul recién salido de la ducha y con un albornoz puesto, husmeando dentro de su guardarropa. Echaba de menos compartir su privacidad con un hombre, y no solo un amante. Que el olor de la masculinidad impregnara sus sábanas y su piel. Sentirse deseada y poseída por un hombre.
-Puedes probarte lo que quieras, pero no encontrarás nada de tu talla. –bromeó Lauren tendiéndose







