POV Camila
Una semana.
La vida cotidiana tarda exactamente una semana en encontrar su nueva forma. No porque sea rápido: es que los rituales se instalan antes de que nadie los diseñe conscientemente. A las siete y media del lunes, ya tengo el desayuno en la mesa cuando los niños se levantan. Leo come despacio. Sofía come rápido y con los codos sobre la mesa y con la energía de alguien a quien las siete y media de la mañana no le resulta un horario particularmente exigente. El colegio a las nuev