Mundo de ficçãoIniciar sessãoUna semana.
La vida cotidiana tarda exactamente una semana en encontrar su nueva forma. No porque sea rápido: es que los rituales se instalan antes de que nadie los diseñe conscientemente. A las siete y media del lunes, Camila ya tiene el desayuno en la mesa cuando los niños se levantan. Leo come despacio







