CAPÍTULO 163: DIEZ DÍAS
Ricardo se fue. Realmente se fue. Mis ojos se llenan de lágrimas que intento ocultar de Jake, pero incluso él se da cuenta. Me abraza con ternura y me da un beso en la mejilla.
—¿Por qué lloras, mami?
—No es nada hijo, solo me emociona que Edward esté vivo y despierto.
—¿Es porque ya no te vas a casar con él? —pregunta sin rodeos. Mi corazón se detiene. Pensé que habíamos superado esto, tener que revivirlo es una tortura.
Me limpio las lágrimas y le sonrío.
—Jake, tu padr