CAPÍTULO 164: UNA DECISIÓN
Me siento como una completa imbécil. Y lo sé. Sé que metí la pata hasta el fondo porque nunca debí hacer que Ricardo dudase de lo nuestro. Ahora siento un nudo profundo en el pecho que amenaza con ahogarme en las profundidades. No puedo perderlo, no puedo arriesgarlo todo solo por lo que le pasa a Edward.
Anoche apenas pude dormir, ahora intento maquillarme la cara para disimular las enormes bolsas y ojeras que tengo, pero no puedo hacer milagros.
Dejo que Felip lleve