CAPÍTULO 16: UNA ALIADA
Es una sensación extraña. Estar sentada en la silla de quien fue mi mejor amiga y ahora es mi enemiga mortal. Nunca pensé que las cosas terminarían de ese modo, y aunque de alguna manera siento una ligera satisfacción al haberla desplazado de aquí, todavía no he hecho ni un 10% de todo lo que he planeado para ella.
No volveré a perder la compostura por lo de mi hijo, aunque en el fondo desearía atarla a la parte de atrás de mi carro y arrastrarla por toda la ciudad de H