CAPÍTULO 17: NO TE TENGO MIEDO
—¿Sabes que esto clasifica como un secuestro? —pregunto con serenidad, sin embargo por dentro mi corazón está a punto de explotar.
—No seas tan ridícula Isabella, si esto fuese un secuestro, ten por seguro que podrías despedirte de volver a ver la luz del sol —advierte y no hay ni un atisbo de falsedad en esas palabras.
—¿Qué es lo que quieres?
—¿Yo? No, aquí la que debe responder esa pregunta eres tú. Te apareces después de tanto tiempo casada con mi tío, ¿qué e