Justo en esos momentos Alina estaba jugando con Daniel y buscaba motivarlo a dar sus primeros pasos, algo que a ella le hacía mucha ilusión mientras que Romeo grababa esos bellos momentos por órdenes de ella e igual por pedido especial de él.
- Vamos Dani, tú puedes – decía Alina motivándolo a caminar.
- ¡Ah! – repetía el menor buscando mover sus pies uno frente al otro mientras era sostenido por su madre y escuchaba la emoción de ella cuando lo conseguía.
- Se ve que lo disfruta – opinó Romeo