Ya habían pasado unos días desde que encerró a ese par en esa habitación y realmente le gustaba como se sentía el ambiente en la casa en esos momentos, porque ciertamente eran una mafia y debía haber algo de discordia en el lugar, pero era el colmo no sentirse segura en lo que se supone era su propia casa ya que debías tener cuidado de no recibir un ataque de la misma servidumbre.
- Lo malo es que esto es pasajero ¿verdad Dani? – habló Alina mirando a su hijo.
- Ah bll… - el menor estaba hablan