Por su cuenta Alina estaba calmada y relajada ya que no se escuchaban los gritos o sentía la tensión en esa casa, en esos momentos se permitió beber un poco de café observando con tristeza las únicas fotos que habia logrado salvar en sus redes sociales donde salía ella con Guillermo, aprovechando que su hijo estaba tomando una siesta y ellas lo estaban cuidando.
- Sabes amor, Dani ya está buscando ponerse de pie y dar sus primeros pasos – indicó tocando con cariño el monitor de su laptop sintie