Mylene siguió a la mujer, tratando de no perderla de vista mientras avanzaban por la casa. La rubia caminaba con una actitud un poco apresurada, como si estuviera molesta o impaciente por algo.
Estaba empezando a sentirse un poco incómoda con la situación, pero no quería parecer descortés.
Pronto, se dieron cuenta de que estaban alejándose cada vez más del jardín donde se llevaba a cabo el funeral. Mylene se preocupó un poco por esto, ya que no estaba segura de a dónde se dirigían.
Además, los