El entusiasmo de Carla por su boda de ensueño fue cuesta arriba desde que supo que el vestido simple de pocos detalles sería el indicado para ella, no se detuvo en la búsqueda y organización para el gran día de su boda, y junto a sus nuevos dos amigos hicieron estragos en las tiendas de decoración. Jamás hubiese imaginado que sería tan divertido pensar que mantel sería el indicado para las mesas de los invitados y que comida se debería servir.
Estaba tan metida en elegir cuál sería la música q