Alessandro Del Valle
Estaba a punto de entrar a la casa de Miguel, el hombre al que recientemente había descubierto como mi verdadero padre. A pesar de todo lo que había sucedido en los últimos años, de los intentos de Miguel por establecer una relación conmigo, aún no lograba aceptarlo completamente. Era difícil, después de tantos años viviendo con la convicción de que no tenía más familia que el hermano que perdí. Miguel aseguraba que nunca supo de mi existencia, y aunque le había dado una