Omar Del Valle
Me encontraba en el jardín, lejos del bullicio y de las conversaciones que no me interesaban, con Elena colgada de mi cuello como siempre. Su necesidad de atención empezaba a ser agotadora, y aunque sus labios se acercaban a los míos una y otra vez, el simple hecho de besarla me provocaba una desgana que no lograba ocultar.
—Mi amor, podemos escaparnos... —me susurró, sus ojos brillando de emoción mientras se acercaba más.
Sabía lo que insinuaba, lo había hecho tantas vece