Vicky, con el acelerador a fondo, evade hábilmente a la policía en una frenética persecución. El sonido de las sirenas se desvanece en la distancia mientras ella se sumerge en la oscuridad de la noche, llevándo consigo a Estela y Mario, dejando tras de sí un rastro de incertidumbre y caos. La tensión en el aire persiste, mientras Marlon va también tras ellos.
-¡Por favor estás yendo muy rápido!-Aviso Estela con los nervios de punta.
En medio de la caótica huida, Vicky, llena de frustración, gri