Final...
-Marlon sé gentil-Exclamó Estela mientras sentía la hombría de su esposo.
Era igual de robusta. Lo suficiente como para activar las hormonas rotas que había sufrido desde aquel accidente.
Estela cerrando sus bellos ojos se dejó llevar por la sensación de placer.
Su esposo siempre fue cuidadoso, su posición favorita era a medio lado, mientras que él hacía todo el trabajo. Pero aún así a ella le fascinaba. Ambos se satisfacían.
-Sabes que siempre soy cuidadoso contigo mi amor-Marlon le respondió