Capítulo sesenta y cuatro

Carmen ya estaba al teléfono cuando salió del pasillo del hospital.

Tenía dos contactos en los principales medios de comunicación; ambos le debían favores de hacía años, el tipo de favores que se acumulan silenciosamente y nunca se saldan del todo. Llamó al primero mientras esperaba el ascensor. Llamó al segundo antes de llegar al coche.

La llegada del bebé era noticia. Se aseguró de que fuera el tipo de noticia adecuado.

Les dio los detalles que necesitaban: Isabella Herrera, esposa de Alejand
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