Son las 4am de la madrugada, aunque Isabella siente que sus ojos le arden por el sueño que tiene atrasado, no quiere bajar la guardia
Isabella a estado sentada, parada, camina de un lado a otro, llora, le pide a Dios, siente la desesperación de salir corriendo y ver a su bebé cómo está.
Pero lastimosamente no han dado noticias que calmen el corazón dolido de Isabella
—Isa, vamos y tomas café— dijo Andrea que a estado con ella, una buena amiga de gran ayuda en estos momentos
—no, de verdad....