Isabella sintió una presión en su pecho al oír las palabras de Rubén, ella solo asienta con la cabeza y luego sale del auto.
Rubén espera a que ella entre a la clínica
—ustedes dos protejan a la señora Smith, ni un maldito error por qué les costará su vida, y mucho menos se dejen ver de la señora Smith, en dado caso me llaman si ven que ella necesita algo, no les quite el ojo de encima— ordena Rubén a su dos hombres y ellos se bajan del auto para proceder hacer su trabajo —muevete— ordena Rub