—¿Te gusta?— pregunta él y se baja de su bicicleta, luego camina hacia Isabella y la ayuda a bajarse.
Ella se lanza a él y lo besa, la mujer está feliz, ama está parte de Cristián Smith, de ese frío y arrogante hombre.
—me alegra que te guste— habla él, pero Isabella lo vuelve a besar —calma cariño— pide él
—no puedo tener calma, te amo tanto, te deseo mi amor— dijo ella y le quita la camisa, Cristián traga grueso
—¿Por qué no vamos con calma?— pregunta él y ella niega con la cabeza
—Tiene que