—¿¡Madre!?— pregunta Nicolás muy sorprendido.
—¡yo soy hijo!— responde la mujer con su corazón acelerado
Nicolás se acerca a ella muy nervioso.
—perdoname hijo, nunca quise dejarlos— a Victoria le tiemblan las manos
Nicolás para al frente de ella y así puede mirarla mejor.
—¿Por qué no me buscaste?— pregunta él dolido
—¿No es evidente?, Jamás le importamos— interviene Cristián
—por favor entren a la casa y conversamos— pide Victoria
—me largo de está mierda— dijo con arrogancia Cristián.
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