Marcus veía a Scarlett quien dormía plácidamente en su asiento. Había exigido sus derechos y fue divertido, placentero, excitante y esperanzador para su matrimonio. La actitud de haberlo tratado como alguien que vendía sus servicios lo desconcertó, ¿Desde cuándo ella lo trataba así? Solo esperaba que no se le ocurriera pagarle por sus servicios, sería el colmo.
Scarlett despertó de buen humor y sin sentirse sofocada. Había rendido frutos usar a su esposo, porque al menos se sentía increíblemen