SCARLETT ALLEN
Estamos a solo dos días de la boda y me he sentido en una montaña de emociones, pero todas negativas. La presión tanto en casa como en los medios televisivos dónde no se habla de nada más que la boda del año donde habrá muchísima gente importante y poderosa es más que abrumador. Estoy acostumbrada a las cámaras y a recibir miradas y notas, pero esto es diferente porque no soy solo una modelo o estoy junto a mis padres, sino que con alguien que conozco poco y con quien me casaré.