Horas más tarde, al llegar a la residencia después de que Jared la dejara en casa, Hayley subió a su habitación y se encerró en el baño para darse una ducha. Las horas que había pasado junto a sus amigos le habían permitido olvidar, aunque fuera por un momento, lo que sucedía en la editorial. Sin embargo, al regresar a casa, la realidad la abrumó nuevamente. Era complicado soportar que otros hablasen a sus espaldas. Aunque estaba convencida de que cancelar la publicación de su libro había sido