Capítulo 9. Culpa del alcohol
Kaia miró al atractivo hombre, que respiraba con rapidez, vio cómo se quitaba el saco y luego empezó a desabotonarse la camisa, ella no quería mirar, pero era tan atrayente. Vincenzo se quitó la camisa de una forma elegante y la dejó caer al piso.
– Detente – Kaia lo quiso detener.
Vincenzo suspiró, él siempre se había considerado un hombre calmado, pero esta vez deseaba tocarla y que ella lo tocara a él.
Hoy fue su boda y a pesar de no sentir nada por su esposa, el que se haya salido de la cas