Capítulo 65. El primer desmayo
Kaia abrió los ojos y se encontraba acomodada en el pecho de su esposo, con razón sintió que había dormido sobre nubes de algodón. Estaban así tal cual amanecían, abrazados y con las piernas entrelazadas.
De esa manera era que ella se acomodaba para poder dormir bien, el bebé ya estaba creciendo y sin querer Kaia se abrazaba a Vincenzo como si él fuera una reconfortante almohada.
— Hola, dormilona, ¿Cómo te sientes? — Dijo Vincenzo tocándole la punta de la nariz.
Se veía tan adorable, él no se