Capítulo 66. Falsa preocupación
Llegaron al conglomerado y muchos se dieron cuenta de que el jefe había regresado muy rápido de su hora de comida, también se dieron cuenta de que a su esposa la sacó en brazos del auto, esos fueron los empleados que estaban en el estacionamiento que se pudieran dar cuenta.
— Alonzo, en cuanto llegue el doctor, hazlo pasar al ático.
— Desde luego que sí, señor.
Alonzo muy atento los había esperado en el estacionamiento, Vincenzo subió al ascensor privado directo al ático, ahí esperarían al doct