Capítulo 62. Sin remordimientos
Pasaron un espectacular fin de semana en su nueva casa, habían estrenado la sala de cine, la cocina, la parte de la alberca privada y por supuesto la cama de su habitación. Se estaban volviendo adictos el uno al otro. Era como si estuvieran en una luna de miel eterna, parecía que no tenían suficiente.
— Creo que si nos hubiéramos ido de luna de miel, a alguna parte, no se hubiera parecido en nada a esto.
Kaia estaba consciente que ellos no habían comenzado su relación con el pie derecho, no se