Capítulo 61. Consintiendo a su esposa
Vincenzo la llevó a dar un recorrido por los demás lugares de la mansión, ya que había hecho algunos cambios y esperaba que a ella le gustaran, y no se había equivocado, estaba fascinada con una gran habitación que había convertido en una sala de cine.
Luego la llevó a las otras tres habitaciones que iban a ser para los invitados, cada una era más bonita que la otra y por supuesto que Kaia ya estaba deseando poder habitar su casa. Bajaron y llegaron a la cocina, que ya estaba provista de todos