Capítulo 41. Celos
Subieron al ascensor y Vincenzo oprimió el último botón y sacó una llave de su bolsillo, en cuanto llegaron, ingresó la llave a una puerta que daba directo al ático. Estaba decorado con tonos claros, se veía muy sobrio, pero a la vez era muy elegante. Un lugar solo para descansar.
— ¿Por qué no me habías dicho antes de este lugar? Es espectacular – Dijo Kaia en cuanto le enseñó el sitio.
—No habíamos estado antes en una situación como la de ahora.
Su esposa y su hijo eran ahora una prioridad ab