Capítulo 40. Mucha felicidad
La doctora regresó y le entregó a Vincenzo una receta con las indicaciones para que se surtieran los suplementos prenatales. Unas anotaciones como prevención y la cita para la próxima consulta.
–Los veré en unas tres semanas para empezar a llevar el control del embarazo.
No había forma de describir sus emociones en esos momentos, era una parte de ellos que estaba empezando a crecer en el vientre de Kaia. Con el corazón latiéndole con fuerza, Kaia pensó con ardor que le iban a dar la bienvenida