Capítulo 26. La búsqueda del heredero
Kaia quería evitar a toda costa llegar a la mansión Leonardi, no le quería ver la cara a Aitana, ya con lo del desayuno había tenido suficiente.
–Es espectacular, es como ir manejando sobre las nubes.
–Vamos al mejor restaurante de la ciudad, te invito a cenar.
Al llegar al restaurante, todos notaron el extraordinario vehículo del que se bajaban, era la edición limitada el que se había puesto en exhibición el día anterior. Desde luego que costaba una fortuna y solo los más adinerados lo podían